Plan Perfecto

Parecía ser Podemos un partido experto en estrategias y golpes de efecto, y a la postre ha caído como un novato ante golosinas disfrazadas de encuestas.

Sin tener ninguna información, a toro pasado se me aparece nítida la estrategia de Rajoy:

Tras el resultado electoral del 20D, Rajoy decidió dar paso a Sánchez, con la convicción de que no habría acuerdos entre tanto pavito y vetos cruzados. Sólo quedaba dejar pasar el tiempo sin remangarse y esperar a una nueva campaña electoral.

En este punto entra en juego la “golosina envenenada” en forma del cacareado sorpasso de Podemos al Psoe. Jugada maestra para inocular miedo al votante que asqueado y/o ilusionado, votó en diciembre a Cs. Mensaje con doble altavoz: PP alertando de la llegada del lobo y Podemos anunciando su llegada. Aquí aparece la candidez de Podemos, creyendo e ilusionándose con unas encuestas que ya en diciembre erraron y que dieron alas a la “estabilidad” que ofrece Rajoy. Ya no era Sánchez el posible presidente, si no Iglesias, y eso…. da miedito.

Algo de seriedad…

Han terminado las audiencias del Jefe del Estado con los líderes de los partidos para tantear los posibles pactos. No sé si el Rey se mostrará tan atónito como nos encontramos muchos ciudadanos ante la pasividad de los políticos a la hora de llevar a cabo negociaciones y en cambio, la verborrea que muestran ante cámaras y redes.

Me parece inaudito que el partido más votado no se haya reunido con el PSOE y con Ciudadanos para proponer acuerdos que lleven a Mariano Rajoy a la presidencia. Me parece increíble que los titulares que sueltan los unos a los otros los consideren negociaciones. Y sí, como primer partido, la iniciativa la debe tomar el PP. Si no logra apoyos, ya habrá de decidir si se presenta a un debate de investidura

Por otra parte, aunque entiendo que el PSOE quiera esperar a que lo anterior ocurra, no quita para que vaya tanteando posturas de los demás partidos, y eso se hace conversando cara a cara, sin periodistas por medio o como ha hecho Podemos, en una rueda de prensa proponiendo formar parte de un gobierno presidido por Pedro Sánchez. ¿es esto serio? ¿vamos a asistir a negociaciones como si de un Sálvame se tratase? Soltando bombas a cada poco, comentando cada frase, escrutando cada palabra…

Siéntense a hablar quienes sean, a negociar un programa de gobierno, y sí, muestren el acuerdo al que llegan, que eso sí es transparencia, que esto parece un circo.

Obviedades II: Gato al Agua

En la sobremesa del pasado jueves noche, zapeando desde el sofá, la casualidad y algo de curiosidad me llevó a parar en el programa “el gato al agua”.
Estupefacta me quedé al escuchar en Alejo Vidal Quadras y Eduardo García Serrano, palabras que yo misma he pronunciado en tertulias entre amigos y familiares. La sorpresa vino porque después de escuchar debates de tertulianos y candidatos durante estas largas precampaña y campaña electoral, sin que nadie las pusiese sobre la mesa, no esperaba oírlas ya.
Primera: Recortar como lo ha hecho el PP no tiene mérito (en la tertulia hablaban de economía que haría cualquier señora de pueblo). Bajar salarios, abaratar el despido, recortar ayudas, pagar medicamentos por parte de quienes antes los conseguían gratuitamente, etc, eso lo hace cualquiera, hasta Zapatero.
Lo difícil es hacer una reforma fiscal que no asfixie a la pequeña empresa pero sin huecos por los que se cuelen las grandes empresas con abogados dedicados exclusivamente a buscar esos agujeros. Lo difícil es obligar a los bancos rescatados a que parte de los beneficios que ya empiezan a obtener, sean devueltos al Estado. Tampoco parece fácil acabar con las Sicav, ni multar a las eléctricas y petroleras por los precios escandalosamente elevados de sus tarifas y obligarles a que realmente compitan y por tanto, bajen precios. Etc, etc, etc…
Segunda: De una forma más nítida que Iñigo Errejón y Pablo Iglesias concretaban con una palabra lo que muchas veces desde Podemos definen como “La Casta” o “Vieja Política”. Vivimos en una Partitocracia, de modo que independientemente de las ideas que defiendan PP y PSOE, viven “apoltronados”, sin notar la crisis en sus bolsillos, empleando a familiares y amigos como asesores, sin conocer el paro. Pagando gastos personales con dinero público y votando en contra de propuestas que conlleven mayor control de ese gasto. Asesorando empresas desde sus posiciones de información privilegiada, etc, etc, etc….
No, no son mayoría dentro de los partidos, pero son demasiados dentro de los puestos importantes y suficientes para llevar la precariedad a nuestros bolsillos.

Suspenso

Sabréis que según la última encuesta del CIS a ningún “líder” político los ciudadanos le dan el aprobado. Es algo habitual, pero no deja de sorprenderme. ¿Votamos a unos partidos sin gustarnos un pelo sus dirigentes? ¿no tenían en sus filas candidatos más competentes? O acaso ¿somos demasiado exigentes?
Entiendo que el partido que gobierna es el que más desgaste arrastra, pero ¿cómo de mal hay que hacerlo para no aprobar estando en la oposición?
Particularmente no me parece que Albert Rivera, Alberto Garzón o Pablo Iglesias estén haciendo mala campaña o no estén a la altura, otra cosa es que nos gusten o no sus propuestas. No sabemos que nota obtendrían, no aparecen en la encuesta.
En cambio, estoy ojiplática (si existe la palabra) ante las declaraciones de Pedro Sanchez. Parece que hubiese creado un partido antesdeayer, en el que aún no tuviesen las líneas programáticas claras, haciendo propuestas que más bien parecen ocurrencias y otras que ha de rectificar o dejar caer en el olvido a cada poco. Haciendo un repaso breve:
– funerales de estado para las víctimas de violencia doméstica (se desdijo días después)
– educación hasta los 18 años obligatoria (¿de donde saca tan brillante idea?)
– llevar el Senado a Barcelona (¿cree que así aplacará a los independentistas?)
– nación catalana/ no nación catalana
– fichajes “estrella” como Zaida Cantera e Irene Lozano.
Si os animáis y recordáis alguna más, no dudéis en añadirlas, a ver si nos reímos un poco, aunque sea por no llorar.

Estabilidad

No puedo por menos que esbozar una leve y ladeada sonrisa cada vez que oigo hablar a los líderes del PSOE y PP (principalmente a estos últimos) de voto útil y de mayorías que den “la” estabilidad al gobierno que resulte de las próximas elecciones.
Esa sonrisa es todo lo que alcanzo a expresar corporalmente al hastío que me produce tal bajo concepto que deben tener de la inteligencia ciudadana.
Desde mi adolescencia recuerdo los pactos de unos y otros con CiU y PNV, principalmente. Mi lógica no entendía que en las decisiones que influyen en todo es Estado, estuviesen presentes y con gran peso, partidos que sólo miran por intereses regionales (La imagen mental que me hacía era la de un pulpo del que cada grupo tira de una pata, qué cosas tiene la pubertad).
Ahora en cambio, que los partidos que pueden ser bisagra son de ámbito nacional, no veo donde está el problema de los pactos, para los ciudadanos, claro, no para los partidos hegemónicos que no quieren repartir el pastel con nuevos actores.