Plan Perfecto

Parecía ser Podemos un partido experto en estrategias y golpes de efecto, y a la postre ha caído como un novato ante golosinas disfrazadas de encuestas.

Sin tener ninguna información, a toro pasado se me aparece nítida la estrategia de Rajoy:

Tras el resultado electoral del 20D, Rajoy decidió dar paso a Sánchez, con la convicción de que no habría acuerdos entre tanto pavito y vetos cruzados. Sólo quedaba dejar pasar el tiempo sin remangarse y esperar a una nueva campaña electoral.

En este punto entra en juego la “golosina envenenada” en forma del cacareado sorpasso de Podemos al Psoe. Jugada maestra para inocular miedo al votante que asqueado y/o ilusionado, votó en diciembre a Cs. Mensaje con doble altavoz: PP alertando de la llegada del lobo y Podemos anunciando su llegada. Aquí aparece la candidez de Podemos, creyendo e ilusionándose con unas encuestas que ya en diciembre erraron y que dieron alas a la “estabilidad” que ofrece Rajoy. Ya no era Sánchez el posible presidente, si no Iglesias, y eso…. da miedito.

Recampaña/Recabreo

Recuerdo como los recién estrenados diputados, de uno y otro signo, se lanzaban sin descanso a presentar nuevas propuestas en el Congreso. Unas con intención de sustituir leyes muy polémicas, otras, con idea de incluir nuevas prioridades y todas, con el deseo de llevar a los votantes la idea real de cambio.

Las televisiones se llenaban de imágenes de un Congreso sin corbata, algunas rastas y un bebé protagonista.

Seis meses después, este ha sido todo el cambio. Es decir, ninguno. Ninguna de esas propuestas ha salido del cajón. Los bebés están en la guardería, y parece que los nuevos diputados también se perfuman.

Hoy tenemos varios periodistas multados gracias a la “ley mordaza”, los desahucios siguen su curso, incluso por parte de entidades que ahora son de titularidad pública. La Iglesia sigue sin pagar IBI mientras se nos amenaza desde Europa con nuevos recortes. El número de aforados no ha disminuido y las tramas corruptas amenazan con quedar impunes ante el recorte en el tiempo de instrucción ayudado con la escasez de medios….añadan lo que les parezca oportuno.

Y estoy cabreada. Cabreada por la paralización de unos, la incompetencia de otros, y soberbia de todos. Si a los ciudadanos nos piden un nuevo reparto de escaños, yo pido unos nuevos candidatos. Los actuales han demostrado incapacidad absoluta.

 

 

 

Daño frente a Ofensa

Como casi todas las tendencias hoy en día, es otra aportación/importación de Estados Unidos: la confusión entre Daño y Ofensa.

El daño es algo objetivo, mientras que somos libres de sentirnos ofendidos ante expresiones o actos dirigidos a nosotros. Es más, hasta podemos sentirnos objeto de ofensa por personas que ni siquiera pensaban en nosotros en el momento de emitir sus palabras.

Ejemplos, los que quieran.

Daño me hacen cuando en el vagón de metro, juntitos como vamos, me pisan el día que llevo sandalias. Aunque me pidan educadamente disculpas, me sigue doliendo el pie.

Si me dicen lo feo que son mis pies, en cambio, no me hacen daño ninguno, siendo libertad mía el obviar tan tonto comentario, responder con alguna ingeniosidad o ponerme echa una furia.

Esto viene a raíz de un programa radio de la SER, en que medio se disculpaban esta semana con una oyente que se sintió ofendida, por decir en el programa que la quinoa era algo de moda y se comía en muchos casos más por snobismo que por su calidad nutricional, teniendo productos como lentejas, más cercanos a nosotros y con propiedades similares. Al parecer, en Colombia, de donde esta oyente es originaria, la quinoa forma parte de su dieta y no le gustó el comentario.

Caso más grave y de mayor vergüenza es el de las manifestaciones contra el matrimonio homosexual. Cuestión de prejuicios y de imposición de nuestras convicciones a los demás, pero daño, por ningún lado.

Particularmente me molestan los monólogos, tan de moda ahora, sobre la diferencia de sexos, pues creo que contribuyen a perpetuar conductas. En la situación actual no sería descabellado pensar que los prohíban si un grupo de gente decide  manifestarse o denunciar la “ofensa” en vez de cambiar de canal.

Así todos los días, por mil motivos, llevados hasta a los juzgados, que tienen cosas más importantes de qué ocuparse que de nuestras inseguridades, prejuicios, y de cómo encajar críticas.

Imaginen tener que medir las palabras en todo momento por si somos grabados y se pone fuera de contexto una expresión. No creo que se salvasen ni el 10% de los chistes actuales si pensamos en a quien puede molestar.

Me preocupa que, con el tiempo, puede derivar en una autocensura nada saludable.

Sin Gobierno

Las últimas encuestas muestran la preocupación ciudadana por la falta de gobierno, y aunque de primeras entiendo esa desazón ante esta nueva situación, haciendo algo de memoria, casi que deberíamos estar aliviados ante este paréntesis.

A nivel internacional cierto es que estamos sin representación, pero teniendo en cuenta la pérdida que llevamos sufriendo en peso internacional desde que no están en las altas esferas ni Rato, ni Almunia, ni Solana… no tengo claro que hubiese mejorado gran cosa la situación si ya tuviésemos gobierno.

Y es que deberíamos preguntarnos: ¿qué ha hecho de bueno el gobierno durante los últimos 4 años?

Algunas leyes acertadas contra el fraude, pero una amnistía fiscal, copagos sanitarios, recortes a pensionistas y funcionarios,etc.

Cierto es que la crisis y presiones de Bruselas/Alemania daban pie a ello, pero es que además se ha aprobado un impuesto al Sol, se siguen permitiendo los precios abusivos y la no competencia de eléctricas y petroleras que podrían haber aliviado la factura de familias y pequeñas empresas, y no se ha hecho ningún esfuerzo por disminuir el número de desahucios en nuestro país.

Para no sólo hablar de números, nos han regalado toques exóticos como otorgar medallas a Vírgenes, que sonroja a cualquiera y que nos retrotrae décadas.

Pero, a poco que hagamos sumas y restas, vemos que el rescate que ha llevado a los recortes, es consecuencia directa del desmadre ocurrido en las Cajas de Ahorros, donde están colocados políticos y amiguetes. La mayor parte del dinero recibido y que ahora devolvemos entre todos ha ido a manos de los que nos gobiernan y a sus satélites, ya sea a nivel nacional y de comunidades autónomas.

Triste es el nivel político que tenemos para llegar a la conclusión de que quizás estemos mejor, al menos por un tiempo, sin gobierno.

Sol reivindicativo: del 15M a Leopoldo López

Los que hoy pasen por Sol, se sorprenderán con la gran pancarta que pende del edificio Sede de la Presidencia de la Comunidad.

Y esto es debido a que Cristina Cifuentes ha decidido convertirse en adalid de las libertades sociales, pues, como todos sabrán, Leopoldo Sánchez lleva varios años en prisión por ser líder de un sector opositor al gobierno venezolano.

Me agrada mucho este cambio, este apoyo a las libertades democráticas por parte del PP.

Ya imagino otras fachadas de edificios de la Comunidad con megafotos de los más de 20 periodistas encarcelados en Turquía por informar de noticias que no agradan al Gobierno en ese país.

Imagino mañana a Rajoy dando una rueda de prensa informando de su “no” al preacuerdo de la Unión Europea con Turquía para enviar allí a los que deberían ser refugiados, porque no cumple con las exigencias democráticas mínimas para ser considerado un país seguro.

leopoldo lopez

foto la vanguardia

Vergüenza siria

Yo era una niña cuando España se incorporó a la entonces llamada Comunidad Económica Europea. En aquellos tiempos, Europa evocaba valores como comportamiento cívico, paz, derechos sociales… el archiconocido lema francés: “liberté, égalité, fraternité”.

Treinta años después, esa imagen se desmorona. Se ha aprobado una Constitución Europea de tapadillo, ante el voto negativo de los ciudadanos de varios países (que no de sus gobiernos), que veían no ya un lógico recorte en soberanía nacional, si no en los derechos adquiridos tras años de lucha.

Se impuso un Primer Ministro para Italia, Mario Monti, sin ser elegido por los ciudadanos, que, increíblemente, no protestaron.

Hemos visto con qué prisa e intensidad se reunió “la Troika” para asegurarse de que Grecia no se desviaría de la senda trazada, y cómo no tenemos muy claro quién o quienes mandan en Europa. Todos conocemos a Angela Merkel pero no tantos conocemos al Presidente de la Comisión o del Consejo Europeo ni cuáles son sus funciones.

Como último capítulo, la crisis Siria, de la que hemos sido cómplices, tiene a Alemania, y con ella, a los demás estados miembros, dando bandazos. En un comienzo, se apelaba a la Europa solidaria y las leyes aprobadas mucho antes de pensar en tener que ponerlas en marcha, para recibir a estas miles de personas. Ahora, con presiones de grupos ciudadanos contrarios a esta acogida, la cobardía ha hecho acto de presencia.

La solución es imaginativa: pagar para que otros países hagan el “trabajo sucio”. Así, intentando sacudirse un problema se crea otro, anteponiendo intereses electorales a la creciente falta de derechos y libertades de la vecina Turquía, que aspira a ser parte de la Unión Europea. Visto lo visto, es posible que lo consiga sin estar obligada a cumplir con los principios que unen a los europeos.

Habrán quedado tranquilos los negociadores, pues han saltado un gran charco. Lo han saltado acercándose a la disolución de la Europa a la que aspirábamos.

Consumo, luego voto

Como sabrán, el último programa de Salvados trataba de la forma de obtener grandes beneficios por parte de la industria textil europea y americana. Esto, a través de mano de obra barata, con condiciones laborales pésimas desde el punto de vista de un observador europeo.

La respuesta de los internautas fue inmediata, demonizando a estas empresas y en algunos casos justificando la necesidad de comprar low-cost, a pesar de que en el programa queda claro que esta forma de actuar se da a todos los niveles de marcas, precios y calidades. Pero en ningún caso se proponían protestas efectivas contra estas prácticas.

En la actualidad, low-cost o high-cost, tenemos más prendas en nuestro armario que las que se tenían hace 20 años, cuando la ropa se fabricaba en España, más cara y de mayor calidad. No nos justifiquemos: si compramos low-cost, es porque queremos variedad. Nos hemos acostumbrado, con ayuda de las marcas que proponen seis temporadas al año en vez de las antiguas dos, a cambiar. Nos resulta insuficiente tener los básicos bolsos negro y marrón junto con otro para vestir. Asumamos nuestra parte de culpa.

Podríamos, por ejemplo, decidir no adquirir ninguna prenda en el próximo mes como forma de protesta en un idioma que las empresas entiendan, el económico. Pero eso requiere reprimir deseos. Es más fácil criticar su actitud desde nuestro ordenador, liberando estrés y conciencia.